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CON POLÉMICA, LOS INTENDENTES SE SUMARON AL RECORTE DE EMPLEADOS

La reducción de personal estatal avanza sin freno y a toda escala. Los municipios bonaerenses se sumaron a la estrategia de recorte que el macrismo implementó a nivel nacional. Por ahora, la práctica no distingue colores políticos: si bien los jefes comunales de Cambiemos lideran la ofensiva, también varios kirchneristas se plegaron. La situación generó protestas en La Plata, Quilmes y Malvinas Argentinas, y puso en alerta a la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo), que denunció más de 6000 despidos.

Según el gremio municipal, los distritos que lideran el listado de despidos son La Plata, con 2500, y Quilmes y Malvinas Argentinas, con 1000 cada uno. Lanús es otro de los que pican en punta: 300 cesanteados.

En La Plata, el intendente, Julio Garro (Cambiemos), abrió una mesa de diálogo con los trabajadores luego de que decenas de esos empleados permanecieron, anteayer, durante horas en el edificio municipal.

En Quilmes, el millar de despidos derivó en un fuerte reclamo, con corte de calle incluido, contra el intendente Martiniano Molina (Cambiemos). La protesta se hizo frente a la Secretaría de Desarrollo Social. La protagonizaron empleados del área y sindicalistas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). LA NACION intentó comunicarse con Molina, pero no obtuvo respuesta.

Leonardo Nardini (FPV), intendente de Malvinas Argentinas, dijo que son "más de mil" los cesanteados en su municipio. "Son contratos de becarios que vencían el 31 de diciembre y no se renovaron", argumentó.

La situación generó una protesta ayer, frente a la municipalidad. "Era gente comandada por un custodio de [el ex intendente, Jesús] Cariglino. Los recibió el director general de Recursos Humanos y les confirmó que los que no cumplían funciones no seguirán", dijo el intendente.

"Nosotros chequeamos si el empleado cesanteado trabaja; si es así, se lo reincorpora. Hemos reincorporado a unos 20", aclaró Nardini. Pero subrayó: "Normalmente, salta que no trabajaban y cobraban igual".

Lanús es otro foco de depuración municipal. "No renovamos 320 contratos que vencieron el 31 de diciembre de gente que no tenía una función específica. Eran contratos políticos", explicó a LA NACION el intendente, Néstor Grindetti (Cambiemos).

El titular de Fesimubo, Rubén "Cholo" García, señaló que las cesantías se producen en una veintena de municipios. "Hemos convocado al Consejo Directivo de la federación para el lunes, para analizar el tema y el intento de María Eugenia Vidal de dar vuelta la ley 14.656 [Régimen Marco de Empleo Municipal], que establece que el personal contratado pasa a planta al año de estar en funciones", dijo García a LA NACION.

El listado que maneja Fesimubo incluye otros distritos de la provincia de Buenos Aires. En Mar Chiquita, donde manda Cambiemos con el intendente Carlos Ronda, el gremio afirmó que los cesanteados son 300. En Azul, gobernada por el FPV con Hernán Bertellys, la federación aseguró que los despidos son 160.

La escoba de los intendentes también pasó por General Rodríguez, Ituzaingó, Patagones, Salto, Tigre, General Villegas, Coronel Suárez, Ayacucho, Coronel Rosales, Campana, Dolores y Esteban Echeverría.

Colaboró Eduardo D'Argenio, de la Corresponsalía La Plata


Fuente: La Nación.